La creación de la Oficina de Respuesta Oficial que dispuso la gestión de Javier Milei generó un nuevo roce con el PRO, que ya se había quejado por la salida de Marco Lavagna del INDEC y el cambio de modalidad para medir la inflación. Laura Alonso, legisladora porteña y ex vocera del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires volvió a tener la voz cantante para señalar esta disidencia y envió un mensaje en defensa de la libertad de expresión.
La ex funcionaria de Jorge Macri marcó un límite a la estrategia comunicacional de la Casa Rosada y en su cuenta de X sostuvo: "Si hay un aspecto en el que seguro no debe intervenir el Estado de ninguna manera es en 'fabricar la verdad'. No hay excusas".
Alonso sostuvo que "la libertad de expresión es el corazón de la democracia" y que el debate público constituye su esencia. En contraposición a la postura de la nueva oficina, que busca "desenmascarar operaciones", la vocera porteña argumentó que la exposición a las críticas es inherente a la función pública.
"Los que elegimos ser protagonistas de la vida pública estamos sometidos a un escrutinio que incluye también la expresión de falsedades, mentiras y operaciones. Es parte de nuestro trabajo responder, desmentir y rendir cuentas", explicó la dirigente del partido amarillo.
En una advertencia directa sobre el uso de recursos públicos para la batalla cultural, Alonso sentenció: "Jamás usar el aparato estatal para imponer la 'verdad oficial'". Finalmente, desestimó la trascendencia de la nueva dependencia con una frase lapidaria: "Esperemos que esta 'oficina' se agote en un olvidable mensaje de X".
El Gobierno nacional puso en marcha este jueves la Oficina de Respuesta Oficial, una nueva herramienta comunicacional diseñada para contestar públicamente a lo que el Ejecutivo considera "noticias falsas" y exponer supuestas maniobras de prensa y sectores opositores.



