El presidente Javier Milei volvió a colocar en el centro del debate sus cuestionamientos a la industria nacional al difundir en redes sociales una imagen cargada de simbolismo.
La publicación, inspirada en una sátira clásica del economista francés Frédéric Bastiat, reaviva la discusión sobre el proteccionismo, el libre comercio y el rol de los principales actores del entramado industrial argentino.
La ilustración compartida muestra una escena alegórica: el sol representa la competencia perfecta y la apertura económica, mientras que una fábrica de velas identificada como “Kirchnerismo” encarna el modelo de sustitución de importaciones.
En ese contexto, aparecen figuras como Cristina Kirchner y un Alberto Fernández caricaturizado, cerrando cortinas para impedir el ingreso de la luz solar. La metáfora apunta directamente a instrumentos como aranceles, cuotas y restricciones, utilizados —según la interpretación del oficialismo— para “bloquear la competencia” y resguardar sectores poco competitivos. De fondo, el Congreso de la Nación refuerza la dimensión política y legislativa de estas decisiones.
La referencia no es casual. La imagen retoma el planteo formulado por Frédéric Bastiat en 1845, en el capítulo VII de Sofismas Económicos, titulado “Petición de los fabricantes de velas”.
En ese texto, el autor utilizó la ironía para cuestionar el proteccionismo, proponiendo que el Estado ordenara cerrar todas las ventanas para favorecer a los fabricantes de velas frente a la competencia de la luz solar. Allí escribió: “Estamos sufriendo la ruinosa competencia de un rival extranjero que inunda nuestro mercado a un precio fabulosamente reducido” y “Pedimos que dicten una ley que ordene el cierre de todas las ventanas... por las que la luz del sol tiene la costumbre de penetrar”.
Para Milei, esa analogía funciona como denuncia de lo que considera un “sofisma” que beneficia a sectores reducidos en detrimento de los consumidores, quienes terminan pagando más por bienes que podrían conseguir a menor costo o incluso de forma gratuita.
La difusión de la caricatura se da en un contexto de creciente tensión entre el Gobierno y referentes de la industria nacional. A comienzos de marzo, durante la apertura de sesiones ordinarias, el Presidente advirtió que “no habrá piedad” con los sectores que no logren competir.
Días más tarde, en el evento “Argentina Week”, profundizó sus críticas al apuntar contra empresarios como Paolo Rocca —a quien llamó “Don Chatarrín”— y Javier Madanes Quintanilla —“Don Gomita Alumínica”—, a quienes vinculó con prácticas asociadas al proteccionismo.




