El presidente Javier Milei volvió a expresar un fuerte respaldo a la política de Estados Unidos hacia Venezuela y aseguró que la Argentina está dispuesta a brindar “el apoyo que requieran” las acciones internacionales contra el régimen de Nicolás Maduro. En una extensa entrevista con el periodista Andrés Oppenheimer en CNN en Español, el mandatario abordó la situación regional, la política exterior, el rumbo económico y las reformas impulsadas por su gobierno.
Consultado sobre una eventual intervención en el país caribeño, el Presidente fue contundente: “Absolutamente. No lo llamaría invasión, lo llamaría liberación”. En ese sentido, remarcó que el régimen venezolano mantiene vínculos con el narcotráfico y desarrolla acciones de espionaje y desestabilización en la región. “Estoy dispuesto a dar la batalla por la libertad en todo el mundo”, afirmó.
Ante la pregunta sobre qué tipo de respaldo podría ofrecer la Argentina, respondió: “El que me requieran”, aunque aclaró que hasta el momento no hubo pedidos formales.
Milei también desestimó los argumentos que advierten sobre un posible fortalecimiento del discurso antiimperialista en América Latina y cuestionó a los países que impulsan una salida negociada. En alusión a Brasil, señaló: “La solución de los aliados del socialismo del siglo XXI es que no paguen los costos por las aberraciones que hicieron”.
En el plano regional, el jefe de Estado aseguró que trabaja en la conformación de un bloque de países alineados con “las ideas de la libertad” y críticos del socialismo. Según indicó, ya hay conversaciones con diez gobiernos y el canciller Pablo Quirno encabeza la articulación del espacio, que podría concretar su primer encuentro formal en el primer trimestre de 2026. “No tenga dudas, estoy trabajando activamente por eso”, sostuvo.
El Presidente confirmó que no mantiene diálogo con Luiz Inácio Lula da Silva y volvió a cuestionar a los líderes de izquierda de la región. Sobre el mandatario colombiano Gustavo Petro, afirmó que sus declaraciones recientes lo muestran “de cuerpo entero, que es un mentiroso”, y aseguró que “pareciera que la región ha despertado de la pesadilla del socialismo del siglo XXI”.
En materia económica, Milei defendió el ajuste fiscal aplicado por su gestión, al que definió como “el mayor de la historia”. Aseguró que se eliminó el déficit del Tesoro en el primer mes de gobierno y el del Banco Central en seis meses, con una reducción del gasto público real del 30%. Destacó además que la inflación anual cayó de 211% a 3% y que la pobreza bajó al 27,5%, lo que, según afirmó, permitió que entre 13 y 14 millones de personas salieran de esa situación.
Si bien reconoció una caída en el consumo en supermercados y shoppings, sostuvo que las ventas por canales electrónicos continúan en alza y rechazó la idea de una desconexión entre la macroeconomía y la vida cotidiana. “La macroeconomía es la suma de la microeconomía”, señaló.
En política exterior, Milei ratificó el alineamiento con Estados Unidos e Israel y negó la existencia de contraprestaciones ocultas por el respaldo de Washington. “Argentina es un aliado de Estados Unidos, Estados Unidos decidió darnos su apoyo. Es lo que está ocurriendo”, afirmó.
Finalmente, el Presidente defendió las reformas estructurales impulsadas por su gobierno y reiteró su objetivo de convertir a la Argentina en la economía más libre del mundo. “Estoy fuertemente comprometido con hacer de Argentina la economía más libre del mundo. Lo puedo lograr o no. Y si no lo logro, tengo la esperanza de que lo logrará quien venga detrás mío”, subrayó.



