Luego de que el Instituto Nacional de Estadística y Censos de la República Argentina (INDEC) difundiera la inflación de marzo, que se ubicó en 3,4%, el presidente Javier Milei se expresó en redes sociales con un mensaje breve en el que reconoció el impacto del dato y buscó llevar calma sobre la evolución futura de los precios.
“El dato es malo”, afirmó el mandatario. Y agregó: “El dato no nos gusta ya que la inflación nos repugna. Sin embargo, hoy elementos duros que nos permiten explicar lo que ha pasado y especialmente esperar que a futuro la inflación retorne a su sendero decreciente”.
INFLACIÓN
El dato es malo. El dato no nos gusta ya que la inflación nos repugna. Sin embargo, hoy elementos duros que nos permiten explicar lo que ha pasado y especialmente esperar que a futuro la inflación retorne a su sendero decreciente.
VLLC!PD: hoy explicaré en AmCham https://t.co/i8a5ntCtqX
— Javier Milei (@JMilei) April 14, 2026
El índice de marzo marcó el registro más alto desde marzo de 2025 (3,7%) y acumuló un 9,4% en el primer trimestre del año. Además, el IPC mostró una aceleración de 0,5 puntos porcentuales respecto de febrero y una variación interanual de 32,6%.
El informe oficial indicó que la mayor incidencia en todas las regiones correspondió a Alimentos y bebidas no alcohólicas, impulsada principalmente por subas en carnes y derivados.
Previo a la reacción presidencial, el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, había salido a contextualizar el dato. En ese sentido, destacó la “fuerte desaceleración de la Canasta Básica Alimentaria”, que pasó de una suba de 3,2% en febrero a 2,2% en marzo.
✅ El IPC Nacional registró en marzo una variación mensual de 3,4%, con una suba de 3,2%, 5,1% y 1,0% en las categorías núcleo, regulados y estacionales, respectivamente.
✅ Fuerte desaceleración de la Canasta Básica Alimentaria, que pasó de una suba de 3,2% mensual en febrero a…
— totocaputo (@LuisCaputoAR) April 14, 2026
El funcionario también sostuvo que la economía “continúa atravesando un proceso de corrección de precios relativos, lo que se verificó principalmente en los precios de los servicios regulados y en Carnes y Derivados”, y remarcó que “esto indica que, más allá de shocks puntuales, el componente subyacente de la inflación se mantuvo estable”.
Caputo, además, vinculó parte de la aceleración inflacionaria al contexto internacional: “Entre los impactos directos de la situación internacional pueden citarse las subas de 9% en combustibles, 24% en pasajes de avión de cabotaje y de 22% en transporte interurbano”.
Por último, insistió en la explicación monetaria del fenómeno inflacionario. “La inflación es un fenómeno monetario, y puede acelerarse por un aumento en la oferta monetaria, una caída en la demanda o una combinación de ambas. A medida que el impacto rezagado del desplome pre electoral en la demanda de dinero el año pasado vaya perdiendo fuerza, el orden fiscal y monetario permitirán que la inflación continúe su convergencia hacia niveles internacionales”, concluyó.



