El presidente Javier Milei mantuvo un encuentro en la Casa Rosada con el gendarme Nahuel Gallo, quien estuvo detenido durante 448 días en Venezuela por orden del régimen de Nicolás Maduro y recuperó su libertad el 1° de marzo.
Del encuentro también participaron el jefe de la fuerza, Claudio Brilloni; la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva; el canciller Pablo Quirno; y la jefa de la bancada oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, quienes ya habían recibido a Gallo en el Aeropuerto de Ezeiza.
El Presidente Javier Milei recibió en Casa Rosada al gendarme Nahuel Gallo, quien permaneció 448 días privado de su libertad en Venezuela por orden del régimen de Nicolás Maduro.
Participaron de la reunión la Ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva; el Canciller,… pic.twitter.com/TlELywUklu
— Oficina del Presidente (@OPRArgentina) April 8, 2026
Luego de su repatriación, que fue gestionada a través de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), el gendarme permaneció en el Edificio Centinela mientras se le realizaban estudios médicos.
Más tarde, brindó una conferencia de prensa en la que se refirió a su cautiverio en el centro de detención El Rodeo y reclamó por la liberación de otros 24 extranjeros que continúan detenidos en Venezuela.
En esa instancia, Gallo estuvo acompañado por Quirno y Monteoliva, quienes actuaron como nexo entre el funcionario y el Poder Ejecutivo. Días antes, el 5 de marzo, también había sido recibido por Bullrich en su despacho en el Congreso, junto a los senadores Bartolomé Abdala, Maximiliano Abad, Agustín Monteverde, Vilma Bedia y Martín Goerling.
La detención de Gallo se produjo el 8 de diciembre de 2024, cuando intentaba ingresar a Venezuela desde Colombia por el paso fronterizo de San Antonio del Táchira para visitar a su familia. Sin acceso a asistencia judicial ni consular, fue acusado por las autoridades venezolanas de participar en supuestos planes desestabilizadores y permaneció incomunicado durante más de un año.
De regreso en la Argentina, el gendarme pudo reencontrarse con su esposa, Alexandra Gómez; su hijo, Víctor; y su madre, Griselda. En su primera aparición pública, pidió tiempo para procesar lo vivido: “No quiero contar las cosas y las atrocidades que hicieron. No puedo todavía, no me siento preparado. Les pido mi tiempo. Acá estoy en mi casa, me siento tranquilo, estoy bien, veo a mi familia. No hablo con todos porque yo lo pedí, quiero tiempo”.



