El presidente Javier Milei participará del Foro Económico Mundial de Davos, con el objetivo de consolidar su perfil ante líderes afines, inversores y directivos de compañías multinacionales. Desde Casa Rosada anticipan que insistirá en su crítica a la agenda “woke”, promoverá la apertura comercial y reforzará su alineamiento con Estados Unidos.
La actividad oficial del mandatario comenzará temprano. A las 6:05 (hora argentina) ofrecerá un saludo protocolar al presidente de la Confederación Suiza, Guy Parmelin. Diez minutos después participará del “Country Strategy Dialogue on Argentina”, un espacio destinado a presentar lineamientos y oportunidades del país ante actores clave del escenario económico internacional.
Más tarde, a las 7:30, Milei mantendrá un encuentro con CEO de bancos globales. A las 11:30 se reunirá con el presidente ejecutivo del Foro de Davos, D. Børge Brende. El cierre de la jornada estará marcado por su intervención en el plenario del foro, uno de los momentos más esperados de su paso por Suiza.
El discurso llega en un contexto internacional cargado de señales: la reciente firma del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, la detención de Nicolás Maduro en Venezuela y las negociaciones en curso para un eventual convenio de libre comercio con Estados Unidos. En el Gobierno sostienen que el mensaje mantendrá la línea de su participación del año pasado y apuestan a un alto impacto en la conversación digital.
Según adelantaron fuentes oficiales, el Presidente retomará ejes vinculados a la familia, las tradiciones, el comercio y el capitalismo. También podría insistir con la eliminación de barreras arancelarias, la desregulación económica, la reducción del Estado y de la carga impositiva, además de promover acuerdos comerciales unilaterales.
En su última exposición en Davos, Milei definió al wokismo como un “virus mental” y afirmó que “en sus versiones más extremas, la ideología de género constituye lisa y llanamente abuso infantil”. Para ilustrar su postura, mencionó el caso de una pareja homosexual de Estados Unidos condenada por abusar de sus hijos adoptivos.



