El Gobierno nacional cumplió con un nuevo compromiso financiero al cancelar un vencimiento por USD 800 millones en concepto de intereses ante el Fondo Monetario Internacional (FMI), correspondiente al programa vigente con el organismo.
Para afrontar esta obligación, el Ministerio de Economía recurrió a un mecanismo ya utilizado en otras ocasiones: la compra de Derechos Especiales de Giro (DEG), la moneda del FMI, al Tesoro de Estados Unidos.
En esta oportunidad, la operación ascendió a USD 819 millones. Se trata de la tercera vez que se aplica esta estrategia, luego de adquisiciones por USD 872 millones en octubre del año pasado y US$808 millones en enero.
El impacto del pago se reflejó en las reservas del Banco Central, que registraron una caída moderada. Según los datos oficiales, las reservas brutas cerraron este miércoles en USD 45.674 millones, lo que implicó una baja de USD 233 millones. La merma fue parcialmente compensada por la mejora en la valuación de activos y compras en el mercado por USD 45 millones.
El desembolso al organismo internacional se concretó luego de que el staff técnico del FMI validara la segunda revisión del acuerdo. No obstante, resta aún la aprobación del directorio ejecutivo, instancia clave para que se liberen los fondos previstos. De concretarse, la transferencia de USD 1000 millones podría efectivizarse antes de mediados de mayo.
Esa revisión evaluó el cumplimiento de las metas fijadas para el cierre de 2025. En caso de contar con el aval final del organismo, la Argentina habrá recibido cerca del 80% del total acordado con la administración de Javier Milei hace un año.
De cara a lo que resta de 2026, el país todavía enfrenta cuatro compromisos adicionales con el FMI. El primero será el 1 de agosto, por USD 845 millones. Luego, en septiembre, deberá afrontar un pago cercano a USD 803 millones. En noviembre se suma otro vencimiento por USD 840 millones, mientras que en diciembre se cerrará el calendario con una última obligación de USD 344 millones.
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