Con la reforma electoral como una de las prioridades de la agenda legislativa, el ministro del Interior, Diego Santilli, intensificó las conversaciones con gobernadores para intentar reunir apoyos que permitan avanzar con el proyecto impulsado por el Gobierno, que contempla la eliminación de las PASO.
La primera reunión de la jornada tuvo lugar en Casa Rosada con el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa. Según fuentes oficiales, durante el encuentro “repasaron los principales temas de la agenda común entre la Nación y la provincia”.
De acuerdo con fuentes cercanas a las conversaciones, el mandatario neuquino expuso distintas cuestiones vinculadas a la realidad de su provincia, mientras que Santilli aprovechó el encuentro para evaluar el nivel de respaldo que podría encontrar la iniciativa electoral del oficialismo en el Congreso.
Además, ambos analizaron el escenario político de Neuquén de cara a las elecciones del próximo año y el esquema de acuerdos que La Libertad Avanza busca consolidar en distintas provincias. En ese armado participan Santilli, Eduardo Menem y Karina Milei. Desde el entorno del ministro destacaron la buena relación que mantiene Figueroa con la Casa Rosada.
La ronda de negociaciones continuará por la tarde con la visita del gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, otro de los mandatarios que mantiene diálogo fluido con el Gobierno nacional. Será el tercer encuentro entre ambos en menos de dos semanas, luego de coincidir en el Congreso Maizar 2026 y durante la reunión de gobernadores del Norte Grande realizada en el Consejo Federal de Inversiones (CFI).
En ese ámbito, Santilli reiteró la posición oficial respecto de las elecciones primarias y sostuvo que las PASO “le cuestan a los argentinos hasta US$250 millones”, además de obligar a los ciudadanos a concurrir a las urnas en múltiples ocasiones.
Sin embargo, la eliminación de las primarias continúa siendo uno de los principales puntos de conflicto en la negociación con los bloques aliados. Ante las resistencias, el oficialismo comenzó a evaluar alternativas para alcanzar consensos, entre ellas una propuesta impulsada por sectores del radicalismo para convertir las PASO en un mecanismo optativo.



