Una grave denuncia judicial a la que pudo acceder #BORDER sacude a Pablo Ariel Toviggino, tesorero de la AFA, quien es acusado de liderar un entramado societario en Santiago del Estero que tenía -o tiene- como presunto objetivo apoderarse de grandes extensiones de campo a través de la fuerza, la ayuda de escribanías amigas y documentos falsos. En total, con este mecanismo organizado, se habría hecho con más de 25.000 hectáreas, lo que equivale a seis veces la capital provincial.
El denunciante afirma en una presentación de primera instancia ante el Colegio de Jueces N°2 de la secretaría de procesos, a cargo del juez Alejandro Scarano, que 16 de sus terrenos (7134 hectáreas) están usurpados y son explotados comercialmente por múltiples empresas o personas vinculadas al tesorero. Sin embargo, en diálogo con este medio, fuentes del caso anticiparon que se harán otras dos denuncias de similares características que completarán un total de 62 propiedades administradas ilegalmente por el entramado.
El total de las propiedades tienen un valor fiscal estimado en 130 millones de dólares y están distribuidas a lo largo de al menos nueve departamentos provinciales, entre ellos La Banda, la Capital, Copo, Alberdi o Río Hondo. En muchos casos los lotes fueron ocupados con un gran interés geográfico y con vistas a futuros proyectos inmobiliarios que se planean en la zona, según relataron algunos de los vecinos.
Quien realizó la denuncia asegura ser el dueño legal de los terrenos gracias a la cesión de derechos que le otorgaron los herederos. En la denuncia presenta el documento de sucesión y lo adjunta como prueba a la par de un historial médico, un pedido de pericia caligráfica y folios con catastro sin respaldo, pero que comprobarían el uso de los terrenos por las principales empresas de Toviggino, sus personas más cercanas y su comercialización.
Es que la historia de estos terrenos comienza con un trasfondo muy oscuro. Los dueños originales, Juan Figueroa y su esposa Dora Selva Salvatierra, fallecieron en 2016 y 2018 respectivamente. Sus hijos heredaron las propiedades pero se encontraron con ocupaciones y un caos judicial alrededor de ellos que terminaba en los nombres de 3 firmas vinculadas al tesorero: SOMA SRL, CARBELLO SRL y BARWA SRL. En 2024 los hijos de la pareja decidieron realizar la sucesión y otorgar los derechos a un abogado, quien así se convirtió en el dueño legal de las extensiones de campos.
CÓMO LLEGARON LOS TERRENOS A MANO DE TOVIGGINO, SEGÚN LA DENUNCIA
Mediante la presentación se destacó no solo la sucesión que cedían los derechos sobre los terrenos al abogado denunciante, sino que también se presentó el historial médico de Figueroa, ya que se acusa que todas las transacciones posteriores a su defunción se realizaron a través de un poder presuntamente apócrifo a favor de un tal Bautista Oscar Arce.
Ese supuesto poder fue "firmado" durante la noche del 2 de noviembre, tan solo ocho horas antes de la muerte de Figueroa. Lo más insólito que se narra en la denuncia es que el hombre estaba en coma desde hacía una semana, en estado terminal.
Ante ese dato, el denunciante pide la nulidad absoluta de todo lo que haya derivado de ese poder, el mismo que permitió que Arce escriturara y venda o alquile las propiedades a piaccere. Especialmente a todas aquellas empresas vinculadas a Toviggino y sus familiares: SOMA SRL, CARBELLO SRL y BARWA SRL.
Las propiedades que las empresas de Toviggino y su presuntos socios tendrían están ubicadas en el Departamento Copo (+9.000 hectáreas), incluyendo campos emblemáticos como "Toro Human"; el Departamento Pellegrini (casi 4.000 hectáreas), el Departamento Capital (3.160 hectáreas), destacando parcelas en "El Dean"; y otros departamentos como Río Hondo, Alberdi, Jiménez, Banda y Sarmiento.
La demanda por "Inexistencia y/o Nulidad Absoluta de Acto Jurídico, Falsedad de Instrumento Público y Reivindicación" sugiere que se utilizaron mecanismos fraudulentos para desplazar a los dueños originales, cuyas propiedades terminaron dentro de este holding de tierras ahora cuestionado. Para esto hubo un presunto apoyo de Ana Lía Terzano, la escribana de confianza del tesorero, quien da fe de la constitución de casi todas las firmas vinculadas a Toviggino y quien respalda el poder que "firmó" un hombre en coma.







