En el marco del paro general convocado contra la reforma laboral, desde el mediodía comenzaron a concentrarse manifestantes en las inmediaciones del Congreso Nacional para expresar su rechazo al proyecto que se debate en la Cámara de Diputados.
Entre los espacios presentes se destacaron el Partido Obrero, el MST, el Polo Obrero y el MTR, que ocuparon principalmente el sector cercano a la avenida Rivadavia.
También participaron agrupaciones de la CTA, sindicatos docentes de distintos niveles y trabajadores del Hospital Garrahan, quienes hicieron sentir su rechazo a la iniciativa con cánticos y pancartas. En contraste, la CGT, que encabeza el paro general de 24 horas, no movilizó a sus columnas hacia el Congreso, tal como había anticipado.
El operativo de seguridad incluyó un vallado que separó a los manifestantes del Palacio Legislativo. Detrás de esa barrera, del lado donde sesionan los diputados, se desplegaron efectivos de Gendarmería Nacional y de la Policía Federal.
En tanto, sobre la avenida Hipólito Yrigoyen se observó una presencia acotada de sectores peronistas, representados por banderas de la Unión de Obreros Metalúrgicos y una columna reducida de Barrios de Pie.
En el lugar también se sumaron docentes con guardapolvos blancos, jubilados y otros sectores que habitualmente participan de las movilizaciones de los miércoles frente al Congreso. Asimismo, se exhibieron imágenes de dirigentes sindicales como Hugo Moyano, Gerardo Martínez, Carlos Acuña, Andrés Rodríguez y Octavio Argüello, intervenidas con marcas y acompañadas por la consigna “Traidor al pueblo trabajador”.
Con el correr de la tarde, la situación derivó en momentos de tensión. Algunos manifestantes arrojaron botellas y palos contra las fuerzas de seguridad e intentaron derribar una de las vallas.
Pese a la intervención, continuaron los disturbios y se desplegaron columnas de infantería de Gendarmería. Ante la persistencia de los incidentes, las fuerzas utilizaron gases lacrimógenos y gas pimienta para contener la situación. Personal médico asistió a quienes resultaron afectados, mientras que algunos manifestantes incendiaron residuos en la vía pública.
Tras el operativo, la Policía de la Ciudad bloqueó varias calles cercanas al Congreso, entre ellas Rodríguez Peña, Montevideo, Paraná, Uruguay y Rivadavia, con el argumento de preservar el orden público. La restricción complicó la circulación y dificultó la evacuación de quienes intentaban retirarse de la zona, en una jornada marcada por la protesta y el fuerte despliegue de seguridad en el centro porteño.



